Acorazado pero no tanto
Si vas rápido por las carreteras secundarias o terciarias, consumes más combustible, te gastas más dinero y contribuyes más a contaminar, y además hay más posibilidades de llevarte por delante animalillos varios que usan las carreteras.
Son días de madrugadas frías, pero los animales tienen que ir moviendo para llegar a fin de año con los deberes cumplidos, o sea tener descendencia, que es el fin último de todas las especies.
Este pobre lagarto ocelado, también llamado fardacho por la zona, estaba destrozado en una carretera soleada y muy poco transitada donde a menudo también hay culebras.
Moto o coche han pasado por encima de el y hasta ahí ha llegado, de nada le han servido sus escamas protectoras.