Acorazado pero no tanto

Si vas rápido por las carreteras secundarias o terciarias, consumes más combustible, te gastas más dinero y contribuyes más a contaminar, y además hay más posibilidades de llevarte por delante animalillos varios que usan las carreteras.

Son días de madrugadas frías, pero los animales tienen que ir moviendo para llegar a fin de año con los deberes cumplidos, o sea tener descendencia, que es el fin último de todas las especies.

Este pobre lagarto ocelado, también llamado fardacho por la zona, estaba destrozado en una carretera soleada y muy poco transitada donde a menudo también hay culebras.

Moto o coche han pasado por encima de el y hasta ahí ha llegado, de nada le han servido sus escamas protectoras.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

https://bancal.org
Siguiente
Siguiente

Un padre ejemplar