Al ataque
Cuando despierta la ciudad y estoy en Valencia saco a la perra a dar su primer paseo. Si todavía es de noche cerrada disfruto de la ciudad con coches y ruidos ocasionales, pero hoy me he dormido.
Media hora de diferencia. El ruido y la locura que llevamos con nosotros ya estaba desperdigándose por las venas y arterias de cada rincón del monstruo de asfalto.
Camiones de la basura, motos acelerando, gente que como yo se ha dormido y tiene que apretar para llegar al curro, pitidos, furgonetas que recogen inmigrantes para recoger nuestras mandarinas, caminantes hablando en voz alta con máquinas. Añade un largo etc.
Si alguna vez vas al campo y escuchas como amanece, verás la diferencia. También hay jaleo, ya que es la hora en la que más cantan los pájaros, pero si lo comparamos con la ciudad sería algo asi como que te despierten rascándote suavemente la espalda o que te suene un despertador de campanas a todo volumen.
Un dia más y me voy a que me despierten los pájaros.