Como mantener lo que ya no se usa
Acequias, fuentes y balsas de riego se han perdido en todos los pueblos.
¿Por qué?
1-Llueve menos.
2-No sirven a nadie. El campo se ha abandonado, y lo que no se usa se pierde. La naturaleza rápidamente ocupa el espacio y lo hace suyo.
La brigada ha despejado este año la fuente y balsa del Cabezudo, que en su día servía para regar unos campos próximos. Estaba totalmente cerrado por la vegetación y han hecho un buen trabajo. El problema es que ha perdido su razón de ser, salvo para regar cuatro olivos que resisten en medio del pinar (que no se si siguen siendo cuidados).
Personas como Julio (en la foto) se resisten a la evolución negativa de estos asuntos, pero yo sólo les doy una oportunidad a las estructuras que tienen uso práctico diario.
Julio, cógete una huerta!