Cosas que descubro caminando por el mismo sendero
Caminar cada día por sitios diferentes es estimulante y entretenido por la novedad.
Caminar por el mismo sendero una y otra vez, como estoy haciendo esta primavera verano, tiene también sus ventajas.
El sendero se convierte en una extensión de lo familiar, de lo cercano a ti. Dejas de ser un extraño que se adentra y camina para llegar rápido de un sitio a otro.
A lo largo del año la flora y la fauna cambia. Te fijas en los detalles, memorizas donde hay un buen tronco para cortar en otoño. Sabes donde puedes ver al corzo y donde escucharás al picapinos en primavera.
Caminar por el mismo sendero es algo así como bajar a tu barrio de toda la vida y saludar a los vecinos.