Recursos infinitos
La casa común da y seguimos exprimiendo el limón ¿por qué no bajamos nuestro ritmo de vida para no agotar los recursos que tenemos?
La respuesta es sencilla: puro egoismo.
Estamos pensando en nosotros: para mi hay agua, tengo comida en mi plato, puedo coger el coche siempre que quiera. ¿qué me importa a mí lo que pase en la otra punta del mundo? ¿que más me da lo que pase cuando yo me muera? ¿los otros? ya se apañarán.
Estoy a favor de la agricultura ecológica, pero no para fastidiar a los agricultores que quieren ganarse la vida, sino para que dure la tierra fértil, el agua limpia, los bichos y no tengamos que depender de 4 multinacionales. También para que podamos comer sano.
Pongo gasolina en mi coche, pero estoy a favor de una solución para el transporte porque entiendo que asi no se puede seguir. ¿que aire respirarán mis hijos cuando sean mayores?
Necesito el aire acondicionado en verano, sino no puedo dormir, pero mientras ¿podemos intentar que no siga subiendo la temperatura?
Todo pasa por ahorrar, decrecer, comprar menos, incluso votar cuando nos dejan. Tú también puedes inclinar la balanza. A lo mejor puedes andar más y coger un poco menos el coche ¿de verdad necesitas otra chaqueta? te ha dado pereza reciclar hasta ahora pero puedes empezar este año. El teléfono está un poco viejo ¿puedes aguantarlo un año más?
Hoy es Reyes, pero mañana piensa en ello.