El viento no le gusta a nadie
Mientras escribo esta entrada, estamos en pleno temporal de viento en Castellón.
El viento no le gusta a nadie salvo quizás a los surferos. Las cabras lo odian y se refugian en los barrancos abrigados. A los pájaros ni los ves. Caen piedras en la carretera y los árboles son arrancados de raíz.
Yo, lo llevo como puedo. Hoy no he parado y hasta he podido cortar las cañas para el verano. Pero en cuanto se ha escondido el sol me he convertido en cabra y me he metido en mi “barranco” bien calentito.