Una cosa que me llama la atención de Babia es la abundancia de las aves comunes: bandos de decenas de gorriones por los pueblos, un ratonero común posado cada poco o grandes colonias de aviones en algunas casas.
Uno de los ejemplos más visibles de esta abundancia se ve en el restaurante que hay en la Cueta, un pequeño pueblo encajadado en la montaña entre León y Asturias. En las vigas de la casa se pueden contar decenas de nidos de aviones comunes.
Este parecía ser el último nido habitado de la colonia, con la que seguro era la segunda nidada de la pareja, una prueba más de la abundancia de alimento donde están criando estos pajaritos.