La hora del naturalista
A veces coincide con la hora del fotógrafo. Al amanecer la luz es cálida, los colores saturados, la atmósfera está limpia, ideal para el fotógrafo.
Para el naturalista también es la mejor hora. Con suerte puedes ver algún mamífero nocturno que se ha despistado y va buscando refugio para pasar el dia o rapaces nocturnas como el mochuelo que siempre se deja ver un poco después de que la luz salga. Las aves cantan sobre todo a esas horas y en general muchos animales son más activos a esa hora.
Todo ello está condicionado por el factor humano ¿sabias que donde los humanos no molestamos, muchos animales tienen hábitos más diurnos? es decir, el hecho de que a ciertas horas los animales estén más activos no es debido solamente a su biología sino a la presión que ejercemos los humanos dando por saco.
A primera hora de la mañana en invierno hace frio y sueño, el humano trabajador ha pasado la semana madrugando y quiere remolonear en su cama caliente el fin de semana. Asi que yo aprovecho y madrugo un poco más que el resto. Cuando llego no hay nadie, cuando me voy aparecen los primeros. De esa manera. aún en el sitio más frecuentado puedes disfrutar de un par de horas de soledad y naturaleza.
Simple, no fácil.