Ni lagartija ni serpiente
Estos días he estado apartando el acolchado de muchos sitios para poder combatir la “plaga” de babosas y caracoles. Necesito que dejen de comerse mis plantitas recién plantadas. Salen del vivero y son demasiado tiernas como para superar hordas de babosas y caracoles.
Quitando el que tenia alrededor de un peral ha aparecido un eslizón, lamentablemente no tenia la cámara ya que he ido a la huerta “en modo trabajo”, pero era igual que este que he fotografié en el frontón de Ludiente.
No corría ni reptaba, se movía compasivamente de lado a lado, lo he cogido tranquilamente y lo he dejado en otra tabla con acolchado. Lo más llamativo de este animal son sus patitas pequeñitas, atrofiadas diría yo.
Es como una lagartija que quiere ser serpiente, o al revés. Ya sabes, de estos que no encajan en blanco o negro.