Por que les damos comida a las palomas

Muchas palomas en la hierba y dos personas agachadas de espaldas junto a un estanque

En mi paseo por el parque de la Rambleta, ya volviendo al cemento vi esta fotografía. Falta la madre que estaba sentada en un banco. Una familia de tres anclada en la ciudad porque no puede salir de vacaciones, no puede alquilarse un apartamento o no tiene la casa del pueblo de los padres o abuelos. Por sus caras dudo mucho que estuvieran a gusto bajo el calor tropical de esta ciudad.

Se que es mucho adivinar.

Padre e hijo le daban de comer a los patos del estanque, por supuesto se acercaron las palomas, y una gallineta valiente cogió rapidamente un trocito de pan del suelo y se lo dio de comer a uno de sus polluelos entre los tallos de los lirios.

Y yo pensé que habían muchas palomas, y eso que dicen que transmiten enfermedades, y que mucha gente les tiene miedo, manía o asco. Sin embargo también mucha gente les pone comida cada día.

¿Por qué?

Quizá porque dan algo natural las ciudades. A lo mejor porque, aunque sea en pequeña medida, alegran con su vida animal nuestras propias vidas en el asfalto.

Postdata: me fui dos días y un par de palomas me han dejado el balcón adornado con sus cacas.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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