Soy un humano arcaico
Ayer antes de regar aproveché para hacer unas fotos de la acequia a su paso por la huerta de Blanca.
Es un tramo bien conservado de la acequia, y me encantaría que se mantuviera, un recuerdo vivo de un modo de vida tradicional que era predominante y ahora es casi un recuerdo, aunque algunos seguimos usando este sistema de riego.
El caso es que salía ya hacia el camino y habían unos padres con niños pequeños explicándoles que era eso. Los niños estaban escuchando porque eran muy pequeños, y de repente de la oscuridad de las higueras, apareció un humano grande (yo) y todos se quedaron mudos.
Me imagino a los padres diciendo luego: mira hijo, un humano de los de antes, de los que usaban por las acequias.
Cada vez que abro una portilla de riego es como si lanzará una pedrada contra la tecnología obsoleta que estamos creando.