Uno de los nuestros

cotorra gris argentina posada en rama deen alamo

De algún sitio escaparon o las soltaron, y encontraron comida, protección y palmeras donde hacer sus nidos.

No se si los ocasionales gavilanes que aparecen en la ciudad, los habituales cernicalos o las oportunistas gaviotas mediterráneas son capaces de darles caza, asi que ahí van, prosperando, multiplicándose y colonizando cada vez más territorio.

La de la fotografia estaba en la Rambleta y es la cotorra gris argentina.

La gente las repudia pero más vale que nos acostumbremos a ellas. Se que ha habido intentos de controlar su población, pero dudo que haya fondos suficientes para controlar a las especies invasoras.

El mundo se ha hecho global, y con nuestros movimientos y acciones hemos conseguido mezclar y alterar a veces de manera dramática los ecosistemas.

La cotorrita no sabe nada, se alimenta, crece y se reproduce. No le tengas manía.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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El suelo es importante para esta ave