Amigos imposibles
A veces pasa en esta vida que dos seres totalmente distintos se hacen amigos. Distintos en edad, gustos o apariencia, unidos contra pronóstico.
Estos de la foto son así: el burro y la oveja.
Van siempre juntos. Dirige el burro, sigue la oveja. Donde va uno va el otro. Me caen bien a mi estos dos, me gusta verlos alejándose por el camino del rio caminando tranquilos.
Hay quien quien recela de esa amistad y tiene miedo del burro. Cierto es que cuando toco el burro estoy atento por si me lanza un bocado, pero hasta ahora todo ha sido amabilidad y ganas de que le rasque.
En estos tiempo de perfiles, compatibilidad y apps separando personas y posibilidades, el burro y la oveja me dan esperanza.