Caminar por la casa del oso
Salimos caminando de Palacios de Sil con destino a la Braña de la Degollada, la vuelta sería por un tramo abandonado de las vías del tren.
Nada más salir, a unos 300 metros del parking, sobre la arena de la pista encontramos las primeras huellas.
A un km aproximadamente, en un castañar magnífico, oímos un ejemplar al lado del camino, una forma de moverse entre la hojarasca que no dejaba lugar a dudas.
Ya a las 12 de mediodía bajando por un sendero bastante perdido oímos un ruido de rocas en un canchal cercano, una osa y su cría a unos veinte metros, sin movernos pudimos observarlas y ver cómo se iban.
Por último, ya volviendo por las vías del tren más excrementos y huellas. Nos cruzamos con dos excursionistas que no habían visto nada.
Caminar en relativo silencio, fijarse, escuchar, mirar en las zonas donde podría haber huellas y la suerte, fueron la clave para el éxito de esta ruta naturalista.