Deja tu casa un poco desordenada
Cuando mis hijos eran pequeños y estaban todos los juguetes por medio, pensaba: algún dia lo echaré de menos.
Migas, juguetes, ropa tirada, restos de una cena compulsiva, una cama sin hacer. Te puedes poner a parir, pero es el recordatorio de que en tu casa hay vida que crece.
Hoy he visto lo contrario: mi casa estaba tan ordenada, tan todo en su sitio que daba cosa coger algo y dejarlo en un sitio no asignado. Miraba hacia los rincones y las habitaciones vacías, todo perfecto, nada fuera del orden establecido, y yo como un fantasma vagando por las habitaciones sin tener que esquivar cosas.
En tu huerto pasa lo mismo, si lo tienes todo en filas perfectas, sin hierbas, sin rincones descuidados, sin un atisbo de naturaleza, conseguirás un campo estéril, ordenado a la vista del humano pero sin vida.
En la naturaleza no existe ese orden, esa pulcritud, ese aburrimiento. Mantén tu casa un poquito desordenada, no pasa nada.