Queremos vivir en un desierto
Ya están los ecologetas alarmando de nuevo. Que si desierto, que si cambio climático, ¡pero si no pasa nada! ¡se lo inventan todo! Cuando hace calor pongo el aire acondicionado a tope y ya está, y el parque de mi barrio, ¡demasiados árboles tiene! las hojas ensucian la calle.
¡joder con los ecologetas!…tanto dar la brasa y meter miedo.
El cambio climático no importa hasta que viene la DANA más bestia de la historia y se lleva por delante vidas y negocios, ahora resulta que es más caro arreglarlo que haberlo previsto, lo que se puede arreglar claro. Lo más importante ya no se puede arreglar.
Como la politica lo embarra todo, apenas se ha hablado de como intentar evitar que esto vuelva a pasar. Si imaginamos un pasado en el cual nuestro gobierno fuera decente y hubiera enviado a tiempo las alertas, si imaginamos ese pasado se habrían salvado muchas vidas, pero el desastre material habría sido el mismo.
La desertificación, el calor agobiante, las riadas, las pestes en los animales. Estos fenómenos extremos que se repiten con frecuencia están ya ahi, es el presente. Cuando lleguen las elecciones solo puedo dar mi voto a algún partido que proponga algo para frenar esto. No es una cuestión de política o no debería serlo, sino de supervivencia y de como vivirán nuestros descendientes.
Los malos no descansan, nosotros tampoco.