Fotografia tu pueblo y serás universal
¿Por qué hacer las mismas fotografías que el resto?
El mundo se ha hecho pequeño, el turismo se esparce por cada rincón y parece que todo el mundo busca ver los mismos sitios y tomar las mismas fotografías.
Huyo de lo turístico que para mi pierde todo su atractivo al convertirse en lugar de peregrinación. Me atrae la belleza tranquila de esos sitios a los que solo van los del lugar.
A medida que el postureo avanza, la autenticidad gana valor.
¿Hay algún sitio más auténtico que tu pueblo?, ¿el de tus padres o abuelos?, ese sitio al que sólo se va a visitar a la familia en verano, semana santa y navidad. Donde hay un pequeño arroyo no indicado para bañarse o una ruta sin marcar que te acerca a la montaña más alta de la zona, sin carteles, barandillas ni parkings.
En la entrada de hoy te traigo como idea que fotografíes tu pueblo. Lo cercano y conocido parece menos espectacular pero es sin duda el mejor escenario para desarrollar tus habilidades con la cámara y desarrollar un proyecto fotográfico a largo plazo.
¿Cómo hice esta fotografía?
Después de un concierto en la iglesia antigua, que está en lo alto del pueblo, nos quedamos charlando en los alrededores. Para llegar a la Iglesia hay una callejuela muy empinada, algo característico de Ludiente, siempre estás subiendo o bajando.
Una vez más llevaba la Leica encima con mi lente favorita, un 50mm, la focal estándar que no crea ningún efecto. Ese verano sólo disparé carretes en blanco y negro, así que en la cámara de telémetro llevaba un carrete de 400 ISO en blanco y negro.
La película en blanco y negro tiene una latitud excepcional, lo que quiere decir que admite errores de exposición y es capaz de representar detalle tanto en las altas luces como en las sombras. Perfecta para los altos contrastes que se dan en verano y para los fotógrafos no obsesionados con registrar los finos detalles.
Las cámaras digitales actuales tambien tiene un gran rango dinámico, pero representan la imagen de un modo mucho más perfecto, lo cual puede ser bueno o no tanto.
La magia de esta fotografía solo apareció a posteriori de tomarla. Cuando revelé y escaneé los negativos me encontré con esta imagen, que era el último fotograma del carrete.
El negativo está velado parcialmente, parece ser también que se arrugó al cargar la película en el tanque, y hay marcas varias en algunos sitios, produciendo una imagen invendible e imperfecta que sin embargo tiene para mi un gran atractivo.
He elegido esta fotografía para representar Ludiente por varios motivos: se ve a una pareja de ancianos bajando la cuesta con dificultad, el hombre se apoya en la pared, ella lleva un bastón. El pueblo al igual que la imagen del negativo ( y la fotografía analógica) está desapareciendo, las pocas personas que salen en la imagen aguantan como pueden el esfuerzo de las cuestas ludentinas, y el paso del tiempo.
No busques la perfección
Este es mi consejo fotográfico de este mes. Siguiendo con la idea de fotografiar tu pueblo, te diría que no busques la postal, ni esa imagen perfecta en balance de blancos, composición, tono o saturación. Profundiza, ¿que es lo que mejor representa a tu pueblo? ¿Cuál es su historia?, ¿en qué momento se encuentra? Busca el fondo, no la forma. El contenido es lo que dará peso a tus imágenes para que sean algo más aparte de
Como dijo Anders Petersen en una entrevista: fotografía con el corazón y edita con la cabeza. A menudo este tipo de fotografía es espontánea y rápida, y pensar demasiado hace que pierdas la frescura.
Solo después, cuando edites el trabajo y veas el conjunto de imágenes, junto con la idea de lo que quieres contar, eres capaces de elegir con criterio las fotografías que se salvarán de la criba.
Un buen ejemplo de cómo fotografiar un pueblo nos lo ofrece Paul Strand en su libro Un Paesse Fotografía clásica en gran formato de uno de los grandes maestros de todos los tiempos. Y si te interesa el tipo de fotografía directa y sin artificios de Paul Strand, no dejes de ojear Tir a'Mhurain: The Outer Hebrides of Scotland. Esta vez no centrado en un pueblo, sino en una comunidad isleña, una combinación magnifica de retrato y paisaje.
Por último, te invito a que visites la nueva galería que he subido a mi página portfolio, donde puedes ver una pequeña colección de imágenes de mi pueblo, Ludiente.