Elige ser sostenible

Sostenibilidad o seguir como hasta ahora

Los medios de comunicación han encontrado en la sequía un nuevo gancho con el que mantenernos pegados a la tele, contándonos lo mal que estamos y de que nos vamos a morir, me apetecía escribir unas palabras acerca de la sostenibilidad, con unos ejemplos sobre lo que para mi es sostenible y no lo es.

Diría que esta entrada es como un modesto artículo de opinión. En realidad, “yo venia a hablar de mi libro”, quería contarte que he subido un proyecto nuevo a mi portfolio. Un reportaje que hice hace ya muchos años sobre el descorche del alcornoque en la Sierra de Espadán, en Castellón.

Pero también es verdad que a estas alturas, me parece ridículo hablar de unas fotografías habiendo algo mucho más importante, que es justamente el tema de estas fotografías.

Te planteo tres ejemplos:


El descorche del alcornoque en la Sierra de Espadán


La Sierra de Espadán es el mayor parque natural de la Comunidad Valenciana, por extensión y biodiversidad es muy importante, pero la joya de la corona son sus bosques rarísimos de alcornoques.

Por norma general el alcornoque necesita bastante agua para prosperar, más que un pino carrasco y mucho más que un palmito. Pues resulta que en esta zona ( y en algún rinconcito de la Sierra Calderona), hay alcornoques que prosperan bastante alejados de su clima idóneo debido a la especial orografía de la zona que recibe pluviometría en forma de humedad proveniente de la costa cercana.

Si no los has visto y los tienes cerca ya tardas, son arboles espectaculares y bosques llenos de vida donde es un gustazo pasear en primavera.

El caso, es que el ser humano lleva quitándole la corteza al alcornoque  desde hace muchos, muchos años y en la Sierra de espadán he oido que al menos unos 200 años. Ahí es nada.

Cada 15  años aproximadamente se les quita la corteza y estos magníficos arboles siguen vivos y cumpliendo su función en el ecosistema, y así desde hace siglos. De ahí viene la palabra palabra sostenibilidad: se sostiene, esta actividad se aguanta por si sola, se mantiene en el tiempo.

Sin grandes aportes de energía externa, esta actividad le da valor al bosque, trabajo a algunas personas, hábitat a muchas especies y un espacio recreativo increíble para los que huyen de la ciudad.

bosque de alcornoques en la Sierra Espadan

El magnífico barranco Mosquera, entre Ahín y Almedijar. El corazón de la Sierra de Espadán.


Los oasis de Omán


Aprovechando que un gripazo o similar me ha dejado en dique seco toda la semana, tuve tiempo, y vi algunos videos en unos de mis canales de YouTube favoritos: permacultura con Geoff Lawton, donde mostraba unos oasis en Omán, en medio del desierto, en los que se cultivan palmeras datileras, frutales y demás por medio de un sistema de acequias que me recuerda mucho al de mi pueblo.

Un paisaje idílico, pero es que además de bonito, lleva cultivándose que se sepa unos 2000 años. ¿Será que su madurez y estabilidad le confiere esa belleza y atractivo?

2000 años haciendo algo que funciona, respetando el medio ambiente y produciendo beneficios merece ser analizado como un ideal de lo que deberíamos estar intentando ya mismo. Todo ello en medio del desierto hacia el que nos encaminamos, o sea, nos interesa aprender como lo llevan haciendo ellos desde siempre.

Palmeral de Elche

Palmeral de Elche, lo más parecido en España a los oasis del desierto. En la fotografía podemos ver campos de cereal y al fondo las palmeras datileras.


La fresa y Doñana


Gracias a los políticos y a las barbaridades que se les ocurren a algunos, se está hablando bastante del tema del agua, de la sequía sin precedentes y de Doñana.

Hace unos 25 años yo me dedicaba a la agricultura profesionalmente. Trabajaba como Delegado comercial de una empresa, y como parte de mi aprendizaje para una empresa en la que entré a trabajar, visité grandes fincas por toda España, incluida la provincia de Huelva, donde me llamó la atención la gran cantidad de cultivos de fresa alrededor del parque natural de Doñana.

Pero lo que más recuerdo, y que además me mantuvo alejado de comer fresas durante años fue el bromuro de metilo. Ahí tienes el enlace para que veas de que va el producto. Este producto venía dispensado en una bombona metálica con una calavera pintada, puedes imaginar lo bueno que es para ti o tu familia comer productos donde se ha usado eso.

Se sabe desde hace mucho lo que produce el bromuro de metilo, pero se ha seguido usando masivamente en cultivos como la fresa. El bromuro de metilo en la fresa se usaba para eliminar todo rastro de vida en el suelo, sobre todo nemátodos. No se si lo han llegado a prohibir, o se sigue usando en la actualidad.

Además, y aquí viene de la sequía y de Doñana. Tenemos una zona de regadío sólo en Doñana de unas 4500-6000 Ha ( 1Ha= 10.000 m2) que se alimenta de la misma fuente de agua subterránea que Doñana y que a través de pozos legales e ilegales ( 1000 pozos ilegales según este informe de WWF) drenan el agua que necesita el parque para mantenerse en el tiempo.

Este uso del suelo está poniendo en extremo peligro desde hace tiempo unos de los espacios salvajes más valiosos de Europa y ademas machacando literalmente la tierra y a sus habitantes con todo tipo de venenos. Por no entrar en el tema de los plásticos y en el vertedero en el que se convierte cada finca de cultivo.

Esta fresa es de mi huerto. Ecológica, pequeñita, dura poco. Nos hemos acostumbrado a los fresones de tamaño gigante pero son todo menos naturales.


Lo siento, tienes que elegir


Tenemos dos opciones básicas con todas las comas y excepciones que quieras:

Primera. Seguir el ejemplo de las fresas de Doñana, sin importarnos una mierda lo que este pasando y a quién o a que. A los que vienen detrás que les den. Esta ha sido la tónica general hasta ahora.

Lo bueno de seguir esta dinámica es la inercia, ya lo estamos haciendo. Lo malo es que nos cargamos más pronto que tarde el Planeta, o al menos nuestro trocito de Planeta.


Segunda. Aprender como los habitantes de la Sierra de Espadán han mantenido sus bosques y sacado provecho de ellos, o de como en medio del desierto han podido civilizaciones antiquísimas crear riqueza y bosques de alimentos desde hace milenios.

Lo bueno de este sistema es que nuestros hijos/as y nietos/as podrán seguir yendo a la Sierra Espadán de excursión y comerse unos quesos artesanos en Almedijar, lo malo es que tenemos que cambiar radicalmente nuestra manera de vivir: menos coche, menos ropa, menos electricidad, más verdura y menos carne, etc,.

Sobrevivir como especie, pasa inevitablemente por la segunda opción.

O cambiamos poco a poco, o el Planeta nos hará cambiar de golpe.

Aunque son los gobiernos quienes tienen la pelota en su tejado, nosotros, las personitas normales podemos hacer también algo. Cada uno en su medida, a su ritmo y con sus posibilidades.

Si piensas que esto no va contigo, me lo cuentas este mes de Julio, cuando estemos todos completamente achicharrados por las olas de calor anormales.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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