He descubierto la casa del eslizon
En una entrada hace poco te hablaba del eslizon, ayer lo volvi a encontrar y he descubierto su refugio favorito: los grandes montones de acolchado junto a los árboles.
No me lo he cargado de milagro porque estaba con la azada haciendo un surco para regar los árboles, lo he dejado en el montón de hierba a la entrada donde mi intervención es cero y solo tiene que escapar de la culebra de herradura.
Una vez más lo repito: dejar al menos en algunas zonas una cubierta vegetal es importantísimo para muchos organismos vivos , incluido el pequeño eslizón.