Si hablamos del huerto te diría que es el verano, pero si hablamos de frutos silvestres el el otoño.
A finales de verano y otoño muchos árboles y arbustos producen su ansiada cosecha. En el monte mediterráneo nogales, encinas y otros arbustos o árboles dan alimentos calóricos que buscan jabalíes, ardillas y palomas torcaces.
La fotografía la tomé en Somiedo, que aunque tiene alguna zona con encinas y un clima más suave, es en general una zona puramente cantábrica con hayas, castaños, serbales, etc.
Recuerdo cuando tomé esta fotografía, no fui andando de un sitio a otro buscando los frutos, estaban todos prácticamente juntos. Una prueba de la fertilidad y la abundancia de un ecosistema maduro y sano.