Estoy en ese momento del año en el cual tengo algo de tiempo para editar mi archivo. En primavera y verano la actividad es frenética en el huerto. En otoño o invierno siempre tengo más tiempo de sentarme delante del ordenador a aligerar la carga de la fotografías que no debería haber tomado.
Siempre creo que hago pocas fotografías comparado con otras personas, pero siempre son demasiadas.
Por ejemplo estaba mirando ayer en el archivo este momento único en el que me avisaron de que un búho pequeño estaba en la calle nueva en Ludiente. Debido a lo singular del encuentro me asegure de hacer bastantes fotos. ¿cuántas? ¡demasiadas! ahora me toca editar esta secuencia y me da un trabajo que no quiero, ni necesito!
Si tuviera que pedir al genio de la lámpara algo relativo a la fotografía seria esto: tener el criterio y la cabeza para hacer una fotografía por motivo, como el gran William Eggleston.