No eliges a tus vecinos
Todos hemos tenido un vecino molesto, y es que no podemos elegir a quién tenemos al lado. Bastante que algunos tenemos un piso donde vivir.
A unos 10-15 metros de la puerta de mi casa hay un pequeño terraplén lleno de hierba seca y escombros que comunica con un barranco, por algún motivo es un sitio favorito para las cabras monteses que con descaro pasan entre las casas provocando los típicos comentarios sobre donde vamos a llegar! los animales nos invaden!
Estas cabras se han comido a veces las plantas de mis macetas, entre eso y el calor he decidido retirar las macetas, pero ese es el único perjuicio real que me han ocasionado las cabras allí, a cambio me han alegrado a menudo cuando llego a casa subiendo la cuesta y las veo en el terraplen.
Mis vecinos humanos no quieren cabras, pero ya sabes, no puedes elegir a tus vecinos.
En la fotografía una hembra mirando con curiosidad mientras una persiana cercana se desperezaba.