No seamos borregos
Si has visto alguna vez un rebaño de ovejas te habrás dado cuenta que se mueven todas juntas, donde van unas les siguen las otras.
Los humanos somos en esto muy parecidos a las ovejas. Tendemos a seguir, a ser un rebaño, a no desviarnos.
A mí me gusta ver un rebaño de ovejas, pero no un rebaño humano haciendo algo estupido solo porque el resto lo hace.
Cuando te apartes del rebaño, te buscarán para llevarte de vuelta, te tirarán piedras o mandarán el perro a buscarte.
No te asustes, vas por buen camino, estás usando tu cerebro para replantearte el mundo.