Aquí lo tienes, una ratita poniéndose las botas de dátiles.
Hay varias especies de ratas en España y supongo que esta de la fotografía debe ser la rata común. Todo urbanita, al menos de la periferia de la ciudad, ha visto alguna vez una rata escabullirse entre los coches, subirse a un árbol o junto a un contenedor. Son un caso de éxito entre los animales, y una de las claves de su éxito (no la única) es que a la hora de comer no le hacen ascos a nada.
Esta debía ser ratatouille, nada de desperdicios y restos de comida humana, iba paseándose por la palmera buscando algún dátil maduro, y lo hacía muy tranquilamente, a sabiendas que en la ciudad tiene pocos depredadores a los que enfrentarse.
Las ratas a mi me caen simpáticas, son supervivientes natos y prosperan donde ningún otro mamífero no humano puede. El problema -dicen-es que son muchas y transmiten enfermedades, o sea igual que los humanos.