Solo hay que llevarla a casa
Dolores en zonas varias me picotean desde hace semanas, uno piensa que todavía es joven pero las articulaciones me dicen que no. Cosas que hacía sin dificultad tengo ahora que moderarlas para poder seguir haciendo.
Ni siquiera sé a estas alturas si este año podré cultivar la huerta, así de “grave” es la situación. A pesar de eso no he podido resistir ir al monte con mi hijo a que probara lo que se siente con el hacha. Como la mano izquierda y el codo derecho es lo que peor tengo hemos decidido que el partía la leña y yo la transportaba.
Me parece que mañana me arrepentiré, pero estar al aire libre cortando y llevando leña es una sensación fantástica que quiero disfrutar mientras pueda.