Trabajar haciendo ejercicio

Es posible que lo de hacer ejercicio adicional en nuestra vida lo inventaran los militares en los periodos entre guerras. Antes, la mayoría de la gente tenía trabajos manuales que exigían movimiento y esfuerzo físico a diario. A nadie en su sano juicio se le ocurría hacer algo extra fuera del trabajo.

Imagina un pastor como el de la fotografía. Sacar las ovejas, moverte a la zona donde puedes pastorear. Andar a un ritmo pausado la mayor parte del tiempo, subir cuestas, recuperar una oveja perdida, reparar el corral, añadir una verja, esquilar, y seguro que hay más tareas qué desconozco.

Cuando has acabado el dia, has estado en movimiento durante horas, has usado la mayoría de los músculos más importantes. Tu cuerpo te pide un plato de comida caliente y descanso. Me parece un ritmo coherente y natural.

¿Podemos comparar la cantidad de ejercicio que supone correr o ir al gimnasio tres veces a la semana durante 1h con el que hace el pastor? ya sabes la respuesta.

Además el propósito del pastor no es caminar, es que las ovejas coman, que sigan juntas, que no se las coma el lobo. No está pensando en hacer ejercicio sino en su sustento. El ejercicio se amolda a un propósito mayor. Además, está en pleno contacto con la naturaleza, su cerebro está sosegado, escucha, ve, piensa, sus sentidos están afinados.

Resulta que todo lo que ahora nos dicen que es positivo para nuestras mentes y cuerpos enfermos ya lo teníamos, era trabajar al aire libre, en contacto con la naturaleza.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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