Un simbolo de resistencia animal
Los montes quemados se llenan de aliagas, los campos labrados son perfectos para el bledo y el cenizo, y las ciudades son ideales para las palomas.
Cada vez que el hombre agrede con su actividad un ecosistema, o lo crea de forma artificial, un organismo encuentra su hueco ahí y prospera.
Con esas agresiones el ecosistema se simplifica demasiado, ya no hay una cadena alimentaria clara, un depredador y una presa, no hay una regulación de la población, entonces es cuando aparecen enfermedades y plagas.
La paloma no sabe nada de esto, solo sigue su instinto de reproducirse, y ha encontrado un lugar perfecto en las tiras de pinchos que ponen para que no vayan las palomas a posarse, le hemos preparado la estructura para su nido.
Nuestra relación con la naturaleza ha de replantearse de arriba a abajo.