¿Reproducir o imaginar?
Si empezaste en la fotografía de naturaleza como la mayoría, estás acostumbrada/o a que las fotografías sean absolutamente nítidas, imágenes donde el animal, flor o paisaje muestran cada detalle.
Y es que la naturaleza es realmente bella y compleja, cualquier detalle nos asombra y parece que merece una fotografía. A veces, no se si te ha pasado, es difícil elegir, y justamente eso es lo que tienes que hacer en fotografía, elegir lo que se queda fuera y lo que no.
Si buscas una imagen descriptiva donde se vean claramente las características del animal necesitas una imagen con una buena luz, a menudo bajo contraste y nítida por supuesto. Este tipo de fotografías tienen mucho valor, pero no son las únicas a las que puedes aspirar.
Si por el contrario buscas una representación, un icono, una imagen que defina un lugar o sentimiento que tu experimentas allí, has de ir un poco más allá y salirte de los dogmas o doctrinas que te dicen cómo debe ser la fotografía de naturaleza.
Ni muy nítido ni muy movido, ni volando ni posado.
¿Cómo hice esta fotografía?
En verano me refugio en el rio, las salidas al monte son escasas, bien para revisar una cámara de fototrampeo, bien para hacer una de mis caminatas.
La razón ya os podéis imaginar es la temperatura, que durante gran parte del día te mantiene aplastado contra el suelo. Nos creemos que somos extraños seres ajenos a la naturaleza hasta que llega el astro rey y nos pone en nuestro sitio, haciéndonos esclavos del aire acondicionado, los ventiladores o en este caso el rio.
Como todo mamífero decente, en esta época y en el mediterráneo, nos quedamos cerquita del agua, donde la temperatura baja algo y podemos bañarnos. Gracias rio, por seguir ahí.
Si hay un tipo de animal que defina el rio Villahermosa son sus Odonatos (libélulas y caballitos del diablo). Aunque las hay de diversas especies durante una buena parte del año, es en verano cuando están por todas partes y forman parte de la estampa del rio, junto con sus cañas, baladres y aguas trasparentes.
Quería hacer una fotografía de eso, de un odonato. Tenía dos dificultades, la primera es que no soy ningún experto, la segunda es que quería algo simbólico, no una representación exacta. Digamos que en una tarde verano uno puede permitirse el lujo asiático de buscar algo diferente a lo que hace habitualmente, si sale bien, sino solo habremos matado el tiempo haciendo algo entretenido.
Entré en una de esas zonas del rio que huele como nos contaba Ryszard Kapuscinski en su magnífico libro Ebano
“Ese olor enseguida nos hará conscientes de que nos encontramos en ese lugar de la tierra en que la frondosa e incansable biología no para de trabajar: germina, brota y florece, y al mismo tiempo padece enfermedades, se desintegra, se carcome y pudre”
Es ahí donde los calopteryx haemorrhoidalis son abundantísimos y revolotean por todas partes. Se dejan acercar bastante, abren y cierran las alitas de vez en cuando. Perfectos para intentar una imagen que se salga de lo habitual.
Revise una cámara trampa escondida entre las zarzas y a la vuelta, cuando el sol perdía intensidad busqué la fotografía.
Imagine la imagen de un calopteryx posado en el extremo de una ramita (como hacen muchas veces), usando una baja velocidad de obturación para mostrar el movimiento, diafragma abierto al máximo y contraluz para evitar que se distinga claramente la especie. La estabilización de la cámara y el poco peso del teleobjetivo me permitieron esa combinación, a pesar de estar entre piedras resbaladizas y con agua por las rodillas.
Utilice una función que lleva mi cámara: aprietas el botón disparador y la cámara saca varias imágenes antes y después de ese momento. Así conseguí captar al insecto en un momento trascendental, entre el aire y su posadero.
Busca un símbolo
En mi caso buscaba un símbolo del rio, una imagen que tengo en mi mente al haberla vivido muchas veces, además al conocer al rio se que es totalmente representativa de ese lugar.
Cuando estes pensando hacer un reportaje de una zona plantéate buscar símbolos, imágenes que definan claramente el lugar o la situación. No se trata de fotografiar todo como google esperaría que hiciéramos, sino de buscar algo que sea representativo.
En el Rio Villahermosa hay unas cuarenta especies de Odonatos, pero esta es muy visible y todo el mundo esta familiarizado con ella, aunque no se fijen, la han visto a menudo, esta en su mente y por tanto es fácilmente reconocible aunque no sepas su nombre.
Al buscar esos iconos, esas representaciones, conseguirás imágenes más universales, menos descriptivas y a la vez más abiertas a la imaginación.
La fotografía digital con su asombrosa nitidez facilita captar cada escena con el máximo detalle, pero no te quedes ahí, poder hacerlo no significa que siempre tengas que hacerlo, deja un poquito para nuestra principal herramienta: la imaginación, experimenta y prueba.