Cómo hacer fotografía de naturaleza en tus vacaciones
Un difícil equilibrio
Agosto ha sido tradicionalmente el mes de vacaciones para muchas personas, y aunque ahora las ciudades no se vacían igual que antes y mucha gente prefiere o tiene que elegir otros meses para su descanso anual, he elegido agosto para el tema de esta entrada: como combinar la fotografía con tus vacaciones y no morir en el intento.
Imaginemos que tienes una afición como la fotografía de naturaleza, llegan tus vacaciones y quieres dedicarle tiempo y hacer algo chulo, pero también quieres descansar, y por supuesto pasar tiempo con tu familia o amigos.
Son objetivos difíciles de cumplir todos a la vez, ¿verdad? ¿Te ha pasado esto alguna vez?, a mi si.
Acabas teniendo la sensación de que no llegas a nada. Intentas un proyecto fotográfico porque en teoría tienes tiempo, pero resulta que en agosto hace un calor tremendo, las horas de buena luz son mínimas, y la cantidad de gente moviéndose por el campo máximas. Además, fiestas, reuniones con amigos que no has visto en todo el año, tu pareja, etc,.. quieres hacer todo y no llegas.
Por eso, desde mi experiencia te recomiendo que primero dediques tiempo a la familia/amigos y a descansar. En segundo lugar elige un tema fácil y cercano para tus fotografías de naturaleza, algo que no te quite demasiado tiempo y que quizás no hayas fotografiado antes.
La cópula es un acontecimiento lleno de movimiento, así que disparé a ráfagas. En muchas de las imágenes uno o los dos gorriones tenían los ojos cerrados o no se veían, pero en esta se pueden ver en ambos y me gustaba la posición de las alas del macho.
¿Cómo hice esta fotografía?
Después de haber dejado la fotografía profesional me encontraba a menudo en la disyuntiva de muchos/as aficionados/as: encontrar tiempo para dedicarle a la que había sido mi pasión.
Y es que la fotografía requiere mucho tiempo, tiempo para probar y equivocarte, para levantarte pronto y acostarte tarde, tiempo para esperar la buena luz, encontrar una localización concreta o conseguir acceso para fotografiar determinados sitios o personas.
Añádele la palabra fauna y ya puedes multiplicar todo lo anterior por 100. La fauna requiere de mucho tiempo, paciencia y suerte.
En el momento de esta fotografía ya era un padre con dos hijos , uno de ellos bastante pequeño, tenía todo un verano por delante, con mucho tiempo pero escasos momentos para dedicarle de lleno a la fotografía, ya que a menudo estaba sólo en el pueblo con Dani.
En una de las muchas veces que salía a la ventana a tender la ropa, pude ver como los gorriones frecuentaban el tejado de enfrente, en concreto se metían en un tubo cerca del tejado y picoteaban en busca de insectos o restos entre las uñas de gato y los líquenes que crecían en las tejas.
Se me ocurrió que no tenía ninguna buena fotografía de gorriones, y eso que están a nuestro lado, además los machos sobre todo son preciosos con su plumaje de verano.
Si madrugaba, antes de que Dani se levantara, tenía una o dos horas para sentarme al pie de la cama con un café y esperar. A través de las cortinas (y bajando bastante la persiana) podía improvisar un Hyde para intentar fotografiar a mis vecinos.
La primera o segunda mañana ocurrió lo que ves en la fotografía: una cópula, durante unos pocos minutos pude fotografiar el acontecimiento. No tenía la mejor luz pero ese lujo no era modificable. Era un acontecimiento natural que había visto a menudo, de una especie común, pero yo nunca lo había fotografiado, además las tejas le aportaban algo especial. En valenciano al gorrión se le conoce como teuladí, algo así como el que va por los tejados.
Pasaron los días y pude fotografiar a los adultos cebando a los pollos , y algún intento de despegue para captar al animal en vuelo. Con ello di por satisfecho mi proyecto de fotografía de naturaleza de verano, y más tarde lo incorporé a nuestro cuaderno de campo.
El gorrión común encuentra junto a los humanos su hábitat, de hecho se ha constatado su desaparición al abandonarse un pueblo.
Encuentra algo especial en lo cotidiano
Cuando fotografiaba paisajes comunes cercanos a mi casa y a veces se vendían en Japón, Corea o Alemania me sorprendía. Con el tiempo dejo de hacerlo y también dejaron de venderse! Pero aprendí que lo cotidiano y común para uno, es especial y único para otro.
Esta es la idea: encontrar la belleza en lo cotidiano de la naturaleza cercana, intentar que nuestra afición no nos impida disfrutar de la vida sino lo contrario, y como fotógrafo/a aspirar a conseguir imágenes auténticas y reales.
Sigamos intentándolo!