La luz en la montaña

Al mal tiempo buenas fotos

Desde que empecé en fotografía escuché este dicho en cuanto a la fotografía de paisaje. La realidad es que no hay nada más aburrido para la fotografía de paisaje que un día de sol perfecto.

A no ser que justamente ese sea el rasgo del paisaje que queremos fotografiar, y me viene a la mente por ejemplo Bernard Plossu un autor que no fuerza sus negativos, si el cielo es gris, quiere que siga siendo gris en la fotografía y así son sus imágenes. Muchos de sus proyectos han tenido lugar en zonas desérticas como Almería,  el desierto americano o África.

Sin embargo la montaña es opuesta al desierto en cuanto a climatología. Los cambios repentinos de tiempo tan característicos de este hábitat, ponen a prueba a montañeros/as y a la vez crean el escenario perfecto para conseguir imágenes espectaculares.


Paisaje de montaña en Benasque

¿cómo podría mejorarse la imagen?, desde luego con alguna figura humana o animal para que pudiera apreciarse la dimensión del paisaje.


Cómo hice esta fotografía

Caminábamos por la zona del Ibón de Gorgutes en Benasque, el día pintaba malo para las fotografías y para la vuelta andando. Había salido raso y soleado, pero a medida que avanzábamos y cogíamos altura las nubes iban ocultando el sol y todo parecía indicar lluvia a mediodía o primera hora de la tarde.

Como esta situación ya me ha ocurrido en otras ocasiones, se que hay que estar preparado en una situación climatológicamente inestable. Cuando el tiempo está gris tormentoso y hace aire, a menudo el sol aparece y desaparece en cuestión de segundos, la zona iluminada varía y se mueve rápidamente, o puede que no llegue a aparecer y te quedes con las ganas, claro esta.

Tenía la cámara a mano, colgada a modo de bandolera por encima de las tiras de la mochila, en aquel momento todavía era estanca y podía soportar una fina lluvia sin problemas, en estos casos mejor tenerla fuera al descubierto que a salvo en la mochila, donde no sirve de nada en caso de necesitar un disparo rápido.

Si el sol decidía aparecer la exposición variaría enormemente entre las zonas iluminadas y el resto nublado plomizo, así que ajuste la exposición según lo haría con una zona soleada: ISO 200, velocidad 1/640-1/800 y un diafragma de f/8 para conseguir la máxima profundidad de campo y la mínima difracción con el sensor micro43.

El objetivo de la caminata no era fotográfico. Simplemente era una excursión para descubrir algo más de la zona de Benasque, por tanto nada de esperar un buen rato a ver si con suerte salía el sol. Caminaba con la cámara preparada y si surgía la oportunidad haría la foto, sino sería uno de tantos momentos que pudieron ser y no fueron.

Después de varios intentos donde el sol se mostraba tímido, por fin rompió las nubes y el espectáculo de luces se hizo presente. Ahí es donde pare de andar y pude hacer 2-3 fotografías antes de que se ocultara definitivamente. Suficiente, aunque me quedé con ganas de más.

Conseguí la imagen que había visto en mi mente, el contraste entre la luz y la oscuridad, y unas afiladas crestas recortadas sobre un cielo de tormenta. La esencia de la montaña, un paisaje y un hábitat que conserva gran parte de su encanto salvaje y que el hombre sólo ha podido domesticar en parte.


Visualiza lo que podría pasar


Cuando eres capaz de prever lo que podría ocurrir puedes prepararte y conseguir imágenes fugaces que apenas duran segundos.

Primero tienes que ser capaz de entender la situación: en este caso sabía que podría pasar lo que paso, el sol se abriría y conseguiría una imagen con un gran contraste.

Segundo: llevar la cámara con la exposición adecuada me permitió fotografiar lo que vino y se fue en pocos segundos, más rápido que cualquier modo de exposición automático.

Tercero: llevar la cámara encima, fuera de la bolsa o mochila se adapta a este estilo de fotografiar perfectamente y hará que consigas imágenes mientras otros/as están abriendo la bolsa  o quitando la tapa del objetivo.

Y por ultimo el consejo que siempre te doy: tener una cámara ligera y pequeña es la mejor garantía de que no la dejarás atrás, de que la llevarás encima cuando surja una posibilidad.

¿Quieres ver más imágenes como esta?, pasa por mi página portfolio y en la galería de Benasque podrás una recopilación de esta zona tan maravillosa del Pirineo de Huesca.

Y si te interesa mucho la fotografía te recomiendo alguno de los libros de Ragnar Axelsson, un fotógrafo islandés especializado en la fotografía alrededor del circulo polar ártico. Su fotografía de autor es casi siempre en blanco y negro y ahí, en las zonas polares, y sin la distracción del color, puedes ver numerosos ejemplos de estas luces de tormenta tan fugaces y espectaculares.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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