¿Sabes fotografiar el frío ?

Marzo, la transición del invierno a la primavera


Marzo es el invierno que se alarga y la primavera que no llega. Las aves de invierno se van pero todavía no han llegado las de verano. El suelo sigue congelado por la mañana en muchos pueblos, y las nevadas tardías son previsibles y necesarias en las zonas de montaña.

En mi pueblo, marzo es el mes de las patatas. De forma tradicional el suelo se labra  para sembrar los tubérculos que en el pasado aseguraban el sustento de la familia para todo el año.

No es un mes fotogénico, aunque sigue habiendo muchos almendros en flor, y las aliagas destacan con su amarillo. Pero en general el monte está feo, y parece que animales y humanos esperamos que el calor y el sol nos anime a salir del invierno.

¿Qué puedes fotografiar cuando los acontecimientos naturales no acompañan?

Hoy te traigo una idea: fotografiar el frío.


Y antes de entrar materia, te dejo esta frase de uno de mis fotógrafos de referencia, Bernard Plossu:

“Yo fotografío el tiempo, la lluvia, el calor, la nieve, el viento. Cuando fotografío un paisaje, es el clima alrededor de ese paisaje lo que veo: es lo que crea el ambiente”

La imagen que hoy te traigo, me transmite entre otras la sensación del frio de las mañanas de marzo, cuando aún no ha acabado el invierno. Te cuento como la hice.


tractor en un paisaje con niebla

Los tonos azules o fríos predominan, y los cálidos o naranjas ofrece un contraste atractivo visualmente.

Pincha en la imagen para ir a la galería de Teruel, en la página portfolio.


¿Cómo hice esta fotografía?

Estaba fotografiando Teruel, un proyecto del que puedes ver una selección de imágenes en la página portfolio.

Teruel tiene un paisaje, clima y cultura muy distinta a la del mediterráneo cálido, donde vivo. Además hay grandes espacios vacíos y a menudo una luz limpia, sin la calima de las zonas húmedas de la costa. también se caracteriza por sus duros inviernos con temperaturas muy bajas.

Salió un día gris y con niebla espesa. Conseguí unas cuantas fotografías más estáticas de paisajes con niebla, pero me faltaba el elemento que le diera contraste y vida a la imagen.

Si habéis viajado por Teruel alguna vez, sabréis que hay poca gente, muy poca. Incluir un elemento vivo en un paisaje helado parecía misión imposible.

Pero una vez más la mezcla del azar y del estar ahí, se combino para regalarme una imagen.

Desde el coche vi que venia un tractor siguiéndome. No me daba tiempo a sacar el trípode y había muy poca luz, pero tenía un objetivo luminoso, y el tractor obviamente iba no muy deprisa.

Bajé del coche y utilicé los elementos que se me ofrecían: la niebla, el tractor (que me daba el punto de interés que necesitaba)  y los faros de mi coche alumbrando el muro de la izquierda.

El uso de la película fotografía y su maravillosa textura hicieron el resto y conseguí esta imagen que tan bien representa para mí el frío y la vida de los agricultores en muchas zonas rurales.


¿Cómo puedes fotografiar el frio en un paisaje?


Las películas fotográficas en color, están en su mayoría calibradas para luz de día. Eso en la práctica quiere decir que si haces una fotografía antes o después de que salga el sol, o en sombra, la imagen tendrá un tono azulado, es decir, frio.

Si usas un smartphone o cámara digital para hacer fotografías selecciona el balance de blancos (WB) en modo luz de día. Esto simula la calibración de la película fotografía para luz de día, notarás que la luz de las bombillas y farolas aparece anaranjada y las sombras azuladas.

Si seleccionas el balance de blancos en el modo luz de dia y fotografías un paisaje con niebla, antes del amanecer, o el interior de un bosque por ejemplo, conseguirás que los colores caigan hacia los tonos fríos o azulados.

Si además usas una combinación de colores fríos (azulados) y cálidos (anaranjados) conseguirás resaltar la atmósfera fría o cálida de un paisaje o ambiente.


Iglesia en un paisaje helado con niebla

Paisaje monocromático donde los tonos azules o fríos predominan.


En el caso de la fotografía del tractor, el paisaje y tono general era gris azulado, la luz de mis faros y del tractor es anaranjada así que tenía los elementos perfectos para conseguir un buen contraste de color.

Para conseguir esta imagen hubo otro factor importante  que ya te sugerí en febrero: llevar una cámara pequeña y sencilla. El hecho de tener la cámara a mano me permitió en este caso hacer una fotografía espontánea que igual que vino se fue.

Si hubiera llevado el equipo en la mochila o numerosos objetivos, mis decisiones habrían entorpecido la espontaneidad y decisiones rápidas que eran necesarias para captar ese momento.

Incluso aunque tu cámara o smartphone ya tenga una exposición automática buena y puedas tomar estas fotografías sin pensar mucho, saber interpretar de antemano que colores o tipo de imagen conseguirás, te ayudará a mejorar tus fotografías muchísimo.


Pruébalo en tu próxima salida y me cuentas que tal te ha ido!


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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