Control de plagas en tu huerto ecológico

¿Cómo controlar las plagas en el huerto ecológico?

Si has leído un poco sobre las plagas en los sistemas agrícolas, o visto algunos videos sobre la agricultura ecológica, permacultura o sobre cómo empezar a cultivar una huerta orgánica, sabrás que una de las premisas básicas es el no tirar productos químicos a tu huerta o campo.

Esto incluye la mayoría de  productos químicos que se usan para controlar o mejor dicho intentar exterminar los insectos catalogados como plagas.

Por tanto, si no puedes usar estos productos ¿cómo vas a controlar a las temidas plagas de insectos voraces que pueden devorar tus cultivos?

Los planteamientos para controlar las poblaciones de insectos en agricultura convencional y agricultura ecológica son muy diferentes. Aquí por supuesto hablaremos de las estrategias a seguir en agricultura ecológica, y además enfocadas al huerto familiar.

Poco a poco te iré mostrando estrategias que te pueden ayudar para mantener las plagas a un nivel controlado y que yo mismo sigo en la Huerta de las Quinchas.

En este entrada voy a contarte un ejemplo práctico - observado por mi mismo-, de cómo la fauna que rodea el huerto te ayuda a controlar las poblaciones de insectos que de otra manera podrían convertirse en plagas y te harían necesitar de tratamientos químicos para tener cosecha.

Pero, primero una introducción básica sobre lo que entendemos como plaga (directamente relacionada con la economía) y que es lo que ocurre cuando tiramos insecticidas al huerto.

Agricultor en su huerta ecologica

Remigio en su huerta (en las Quinchas). Con la sabiduría y experiencia de años en contacto íntimo con la tierra mantenía unas huertas diversas y muy productivas.


¿Cómo se convierte un animal en plaga?



La definición de la wikipedia reza así: El concepto de plaga ha evolucionado con el tiempo desde el significado tradicional donde se consideraba plaga a cualquier animal que producía daños, típicamente a los cultivos. Actualmente se entiende como plaga la situación en la que un ser vivo, no necesariamente un animal, produce mermas a los intereses de las personas: plantas cultivadas, animales domésticos, materiales o medios naturales.

La definición misma ya introduce el concepto de daño a los intereses de las personas.

A menudo una plaga es la consecuencia natural de un manejo inadecuado del suelo, cultivo o abonado que estamos practicando, es muy posible que con el tiempo esa plaga desaparecería, pero desde el momento que nos causa un perjuicio económico la consideramos plaga.

Nota: la especie a la que llamamos plaga es casi imposible de erradicar. En primer lugar como naturalistas y ecologista no queremos hacer eso, en segundo no podremos. Se trata de mantener sus poblaciones y el efecto que causan en nuestros cultivos a un nivel aceptable. Ese nivel puede variar segun cada persona.


Efecto de los plaguicidas en los insectos de tu huerta



Pongamos como ejemplo una plaga conocida por los agricultores: los pulgones.

Los pulgones son unos insectos que se alimentan de la savia en las partes más tiernas de las plantas como los brotes, provocando daños a la planta como retraso en el crecimiento e inoculación de agentes fitopatógenos. Las hormigas los protegen y se alimentan de la melaza que les hacen secretar, incluso los trasladan de sitio.

pulgones en brote de manzano

Pulgones en un brote de manzano. Si llegamos a conseguir la biodiversidad adecuada los depredadores de pulgones los encontrarán y reducirán sus poblaciones.



Llegas al campo, es primavera y hace calorcito, pero descubres que los brotes de tu árbol favorito está lleno de estos pequeños insectos, empiezas a ponerte nervios@, tus vecinos agricultores te aconsejan y acabas en la tienda o en la cooperativa comprando un insecticida para los pulgones y de paso algo para las hormigas, sus protectoras.

Al tirar el insecticida químico, matas a la mayoría de los pulgones, y no te das cuenta que te has cargado tambien a la mayoría de los depredadores que estaban apareciendo para alimentarse de ellos, sólo que a su propio ritmo.

Como sigue haciendo buen tiempo, los pulgones supervivientes se vuelven a reproducir y la población comienza a crecer de nuevo, los depredadores también, pero más lentamente.

En otra visita al huerto compruebas que el insecticida ha perdido la eficacia y ahí tienes otra vez una población descontrolada de pulgones. Repites el tratamiento con el insecticida químico, y así sucesivamente en las siguientes oleadas.

Con cada tratamiento disminuyes las posibilidades de un control biológico por parte de los depredadores, ya que estos se reproducen mucho mas lentamente que los pulgones. 

Poco a poco vas acabando con los depredadores que se alimentan de los pulgones y al final no te queda mas remedio que recurrir si o si al tratamiento químico, la posibilidad de autorregulación de la población por medios naturales ha desaparecido.

En esta tabla que he sacado de un informe de la FAO podéis ver como funciona la dinámica de poblaciones de presa / depredador con tratamientos químicos.

Dinámica de las poblaciones plaga/presa

A medida que pasa el tiempo y los tratamientos químicos, el número de predadores baja y la población de la plaga aumenta.


Control de plagas en el huerto ecológico

En agricultura ecológica evitar las plagas es más importante si cabe que en la convencional, ya que los métodos de acción directa y rápida son mucho menos eficaces o directamente no están disponibles.

Los planteamientos entre ambos sistemas son muy diferentes:

En agricultura convencional se suele usar un sistema accion-reaccion: tengo una plaga, y automáticamente aplico un tratamiento químico para destruirla, punto.

En los cultivos ecológicos necesitas plantearte desde el inicio un manejo preventivo y una planificación para crear una “defensa pasiva”, un sistema que se pueda autorregular por si mísmo con la mínima intervencion posible. Te ahorrarás tiempo, disgustos y energía cuando empieces a asumir como funcionan los ciclos naturales.

Lo que debes hacer es intentar crear las condiciones en tu parcela, finca o huerto para que las poblaciones de insectos no lleguen a convertirse en una plaga, es decir, no crezcan de tal manera que te causen daños por encima de cierto nivel.

Debo añadir que todos estos planteamientos los hago desde el punto de vista del agricultor aficionado, que cultiva para su propio autoconsumo y no de forma profesional. 

En la agricultura profesional, los principios son los mismos, pero hay que afinar mucho más nuestras medidas o estrategias ya que nuestro pan de cada día depende de ello.


Algunas ideas básicas para nuestro plan de prevención en el huerto ecológico son

  • fomentar gran variedad de plantas comestibles, aromáticas, arbustos, adventicias, etc.

  • No abonar en exceso sobre todo con productos con mucho nitrógeno.

  • Mantener un suelo saludable, utilizando como abono compost, estiércol o abonos verdes.

  • Utilizar siempre que podamos especies y variedades adaptadas a la zona.

  • Hacer rotaciones de cultivos, variando lo que plantamos cada año en un mismo sitio.

Si seguimos estos principios básicos poco a poco estableceremos un sistema bastante equilibrado y los problemas serán mínimos, cuanto más tiempo pase, más estable debería ser el ecosistema que estamos creando, y más difícil será que tengamos problemas de plagas. Al principio, con un sistema recién implantado es más fácil que tengamos algún problema puntual.

Cultivo intensivo de hortalizas en Alicante.

Las posibilidades de autorregulación o control biológico en un campo de este tipo son nulas, deberíamos estar constantemente utilizando productos químicos o realizando sueltas masivas de insectos depredadores para poder mantener un monocultivo como este.


Por supuesto, además de las medidas preventivas, están las medidas activas como trampas con feromonas, lucha biológica soltando insectos depredadores o la aplicación de fitosanitarios biológicos (no suelen ser específicos, así que mataran a todos lo insectos, aunque no dejan residuos).

Como veis el planteamiento en agricultura ecológica es holístico, y mucho más centrado en la prevención que en la acción directa. 

Un ejemplo práctico de autorregulación en el control de plagas

Te voy a contar un fenómeno que veo muchos días que voy a la huerta y me fascina. Por lo sencillo que es y por la importancia que tiene el saber reconocerlo.

Me demuestra que cuando los humanos no actuamos en exceso y dejamos hacer a la naturaleza, obtenemos muchos beneficios, me enseña el camino a seguir.

La Huerta de las Quinchas está enclavada en una zona con una biodiversidad alta, para lo que estamos acostumbrados en términos agrícolas:

Hay parcelas cultivadas, otras abandonadas, zarzales, arboles frutales, variedad de plantas no cultivadas, muros de piedras y rincones de todo tipo, todo ello rodeado de una zona boscosa y el rio.

A pesar de que la mayoría de huertas cultivadas usan productos químicos, digamos que hay un ecosistema variado y bastante natural, que propicia una gran variedad de plantas y animales. Mira este video donde te enseño la huerta.

Desde que empece a trabajar la huerta, los petirrojos y los colirrojos tizones (ambos comunes en la zona)  aparecen cuando estoy trabajando la tierra con la laya o la azada, también cuando riego.

colirrojo tizón hembra posada en una varilla

Hembra de colirrojo tizón posada en la valla de la acequia. Sus idas y venidas a por presas son constantes.


Por supuesto cuando no estoy, otras especies visitaran la huerta y se alimentan allí, como la lavandera blanca, los estorninos, mirlos, y todo tipo de paseriformes.

Pero estos dos pajaritos, el petirrojo y colirrojo tizón, a menudo aparecen cuando estoy regando o labrando, y se posan muy cerca de mí. Observando su comportamiento me he dado cuenta de que me relacionan positivamente con ser un facilitador de comida.

Cada vez que hago una de estas actividades (regar o labrar), ellos aparecen y en cuanto me aparto un poco o me siento a descansar, se posan en los postes o en la valla y se atiborran con los invertebrados que he sacado a la luz.

Ignoro las cifras en numero total de insectos consumidos, pero su actividad es continua, y en época de cria mucho más.

¿Podría ser este un caso de mutualismo?

En una relación de mutualismo individuos de diferentes especies interactuan y se benefician mutuamente.

Existe un caso muy curioso de este tipo de relación entre hombres y aves en Africa, donde ambos cooperan para encontrar panales, o sin irnos más lejos las gaviotas y garzas que van detrás de los tractores en los arrozales.

Gaviotas y garcillas aprovechando el paso del tractor que deja al descubierto numerosos animales, como el cangrejo rojo americano, que es un gran problema en los arrozales del parque Natural de la Albufera de Valencia.



En mi caso cada vez que estos pajarillos me ven (o quizás me oyen) dar golpes con la azada o regar acuden, saben que hay comida fácil. ¿Es posible que tras generaciones de agricultores y aves conviviendo en este espacio, estas últimas sean capaces de reconocer el ruido de la azada, o quizás la presencia del humano en el campo, y lo relacionen con su fuente de alimento?

Con los golpes de azada o el riego, insectos, larvas y otros invertebrados como las lombrices se quedan al descubierto, donde son presas fáciles de estas aves insectívoras.

Los pájaros se benefician con un alimento fácil de obtener, y yo me beneficio del control biológico que ejercen estas aves con su continua presión sobre los invertebrados.

Este fin de semana pasado quise documentar este fenómeno: como herramientas llevé la azada y el teleobjetivo, y en los descansos me sentaba, bebía agua y esperaba a que aparecieran mis vecinos salvajes. 

Apareció sobre todo un petirrojo, y el segundo día también el colirrojo tizón, que es a menudo más confiado, y se acerca a mí sin miedo.


Conclusión

Tenemos mucho que aprender acerca de las complejas relaciones entre especies. Si se destinaran los recursos necesarios a investigar los complejos fenómenos que ocurren en los ecosistemas agrícolas, se avanzaría mucho en el desarrollo de una agricultura sostenible.

La industria no apostara jamas por ello ya que no da daría mucho beneficio, salvo para los agricultores y consumidores, aunque algunos pasos se van dando y cada vez hay mas superficie agrícola en cultivo ecológico.

En cualquier caso, tampoco hace falta saberlo todo, con que entendamos que todos los seres vivos estamos relacionados y que todos somos necesarios, debería ser suficiente.

Estoy seguro que los colirrojos y petirrojos de Ludiente conocen lo que es un golpe de azada, su sonido característico al golpear la tierra, y acuden porque saben que encontraran comida fácil.

Me gusta verlos trabajar, ayudándome sin saberlo a mantener a raya a los insectos. Espero seguir mucho tiempo disfrutando de sus idas y venidas, mientras me siento a descansar en la acequia.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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