Fotografiar lo natural
Introducción
Si estás en el mundo de la fotografía desde hace un tiempo igual te suena mucho el título de esta entrada, y es porque se parece mucho a un libro de Henri Cartier Bresson: fotografiar del natural.
Como HCB, yo también viajé por mi pedacito del mundo con una cámara. Tuve la suerte de trabajar como fotógrafo unos cuantos años: aprendí la técnica, fotografié casi de todo profesionalmente y como no podía ser de otra manera, cuando el tiempo lo permitía, acababa fotografiando árboles, montañas y a veces animales.
Esta introducción a la fotografía y a mis inicios es una invitación para que veas algunos trabajos que he hecho a lo largo de mi vida y de paso un anticipo de un nuevo tipo de entradas que quiero hacer en el blog.
¿Te gusta la fotografía? La naturaleza seguro que si, y probablemente ya estás usando una cámara o un smartphone para documentar tus salidas al campo.
En esta entrada te cuento como entiendo yo la fotografía en la naturaleza, y te doy algunas pistas para que te olvides de las imágenes impolutas como norma y seas más libre cuando estes fotografiando.
Humanos con cámaras
Los naturalistas de otras épocas dibujaban y ahora también, pero sobre todo ahora fotografiamos o grabamos videos que es más rápido. Parece que sentimos la necesidad de capturar instantes, bien para recordarlos bien para documentar descubrimientos o hechos que vivimos.
Para simplificar, voy a diferenciar al humano que se encuentra en la naturaleza con una cámara en tres categorías:
1- Humano deportista. Va la naturaleza a andar, correr, comer, etc y registra con su cámara o smartphone el recuerdo de lo vivido. Una montaña escalada o una ruta realizada. Lo más importante para este humano es el recuerdo de lo vivido y probablemente compartir con amigos esas imágenes. Este humano lleva un equipo ligero y práctico como un smartphone o una cámara de acción.
2-Humano naturalista. Más interesad@ en una especie o en el ecosistema, que en el proceso fotográfico. Para este humano los prismáticos o el telescopio son casi más importantes que la cámara y a veces combina este último con una cámara o smartphone para fotografiar/grabar animales lejanos. Este humano necesita más precisión y esmero en la técnica fotográfica o videográfica. Captar animales en la naturaleza exige técnica y habilidad, así que ha de esmerarse en aprender al menos lo básico de la técnica.
Su interes suele ser conseguir una reproducción de la realidad más que contar una historia o conseguir una determinada estética en sus imágenes.
3- Humano fotógrafo. Usa la belleza de lo natural como tema de sus imágenes. Este humano lleva normalmente más equipo que el humano deportista, y dependiendo de su estilo puede ir cargado como el humano naturalista. Su objetivo es crear imágenes, un día pueden ser de un prado con flores y otro día de las calles de una gran ciudad. Para este humano, a menudo la fotografía es prioritaria, y a menudo es su primer objetivo cuando sale al campo.
Puede que en esta división simplista de los humanos con cámaras, te identifiques claramente en una de esas categorías, o puede que te pase como a mi, y según el día, o el proyecto, seas un humano de distintas categorías.
Un mundo perfecto
Cuando empecé a interesarme en el mundo de la fotografía, la sección de “fotografía de naturaleza” ya estaba plagada de imágenes perfectas, donde primaba la estética sobre el hecho de contar una historia.
Se trata de conseguir una imagen bella y absolutamente nítida, perfectamente encuadrada y si es posible bien saturada. Una imagen que difícilmente verás en plena naturaleza.
Puede ser un retrato de un animal sobre un fondo perfectamente desenfocado, tal vez unos cielos azules hipersaturados o un paisaje costero utilizando un gran angular extremo, que crea un dramatismo exagerado.
No se quien empezó esta tendencia. Serían las empresas de publicidad imagino, que intentan vender, y cuyas cabezas pensantes verían este tipo de imágenes idílicas como las mejores para vender sus productos.
O quizá fueron los organismos oficiales de turismo y revistas de viajes intentando vender una imagen concreta de determinada zona.
El caso es que esa tendencia hacia una fotografía pictorialista ha continuado hasta nuestros días. En el caso de los profesionales, se deben a su trabajo y si el cliente pide un cielo azul perfecto está en su interés conseguir eso, es lógico y entendible.
Para los aficionados, que somos la inmensa mayoría, los likes se han convertido en los jueces implacables que determinarán si tu imagen se ajusta a los cánones que la mayoría asume como “buenos”. En un juicio rápido, examinando durante milisegundos tu imagen entre muchas otras, se determinará si estás dentro o fuera. No hay tiempo para un análisis, una reflexión, una calma para ver detalles..si no captas la atención en instante estás descartado.
Romper las reglas
Durante mis años de formación como fotógrafo tuve la suerte de tener mucho tiempo libre, que empleé entre otras cosas en intentar aprender de los reporteros de las grandes agencias como Magnum o Vu. Fotógrafos que contaban historias. El mundo natural estaba presente en algunas de esas historias, que incluían personas, pueblos, paisajes.. de una manera menos formal y encasillada que lo que yo estaba acostumbrado a ver como correcto.
Este tipo de fotografía a menudo es imperfecta desde un punto de vista técnico, más libre y abierta en sus planteamientos técnicos y para mi más “real”, teniendo claro que la fotografía no es la realidad, sino una representación de la misma.
En cualquier caso yo encontré este tipo de reportajes más interesantes, completos y profundos. El método implicaba el uso de un equipo pequeño, sin filtros o flashes, usando el trípode en contadas ocasiones.
Poco a poco fui cambiando mi manera de fotografiar. El cambio de ir con un equipo réflex y los enormes objetivos zooms 2,8 a fotografiar con una cámara telemétrica con dos focales fijas fue para mi una experiencia liberadora.
Las imágenes borrosas y ligeramente desenfocadas entraron a formar parte de mi portfolio, a veces las buscaba, otras veces los accidentes de la película fotográfica y su proceso imperfecto me las regalaba.
Una excusa para estar allí
Ahora oigo hablar de la inteligencia artificial, y según parece sustituirá a la fotografía en muchos ámbitos. Se crearán imágenes que no existen y serán tan bonitas, espectaculares y creíbles que el mundo las abrazará.
Pero que triste para los humanos, que ya no estarán ahí, enfrentándose al frio o a la incertidumbre, a los mosquitos o a la lluvia que no para. Todas esas experiencias las rememoro cuando veo las fotografías de mi portfolio.
Me llevan allí una y otra vez, y me traen los recuerdos de lo vivido. Sin esas imágenes no recordaría ni la mitad, o al menos no con la intensidad con la que son capaces de llevarme al pasado de nuevo.
Albufera, Alto Mijares, cabra, Cádiz y Cuenca
He intentado documentar los sitios por donde he pasado o vivido sin hacer mucho ruido, sin molestar con la cámara, con respeto por lo que veía y hoy más que nunca, por tener el recuerdo de haber estado allí viviendo esos momentos en la naturaleza.
Espero que te gusten, y desde aqui haber puesto mi granito de arena para conseguir liberarte de la tiranía de las imágenes perfectas.
Seguiremos hablando de fotografía!