Un suelo vivo para tu huerta ecológica

Introducción


El fin de semana pasado, repasando las matas de calabacines en busca de los últimos del verano, una culebra de herradura se escurrió sigilosamente y fue a esconderse en la tabla de al lado, la que está ocupada por las fresas.

Hace dos semanas me pasó algo parecido con un enorme sapo hembra entre los pepinos que tengo entutorados, junto con otras mata de calabacín antiguo. El conjunto de plantas ha crecido de forma descontrolada y yo lo he dejado así, ha producido muchísimos pepinos y el calabacín los protegió del pedrisco que cayó en julio.

De la misma forma, parece que numerosas arañas de jardín han encontrado un hábitat ideal entre los tomates y albahacas, son bastante grandes, de colores amarillo y negro, fáciles de ver, inofensivas para mi, pero no para múltiples insectos que pululan por el huerto.

Todos estos animales se alimentan de otros animales: la araña espera pacientemente a cualquier invertebrado que caiga en su red. El sapo se refugia entre las hojas de las cucurbitáceas, que le proporcionan frescor y refugio, por la noche sale en busca de gusanos, lombrices, babosas y demás bichos que forman parte de su dieta. La culebra de herradura se alimenta de pequeños roedores y lagartijas que pululan por el huerto buscando a su vez otros animales, semillas, etc,..

Por supuesto, encontrar a estos animales en mi huerta son buenas noticias, no solo porque me gustan los animales, sino porque indica que estoy haciendo las cosas bien. Los animales acuden a la huerta porque hay alimento y refugio.

Para que haya depredadores, debe haber presas, y para ello debes conseguir que la base de la pirámide sea amplia, variada y abundante. Y ¿Cuál es la base de la pirámide en una huerta ecológica? El suelo.

Con un suelo fértil y lleno de vida conseguimos la base de la pirámide trófica que sustentará los siguiente escalones, en cuya cúspide estamos nosotros, que recogemos los frutos y los predadores que tambien consideran el huerto su casa y fuente de comida.

araña de jardin

¿Araña de jardín?, si la conoces ¿me escribirías su nombre en los comentarios ?, cuando era niño había muchas así por la huerta de la ciudad de Valencia. En la huerta viven varios ejemplares de esta especie.


Fertilización en agricultura convencional


Si has leído algún libro sobre agricultura convencional habrás oido hablar de los elementos minerales básicos para la fertilización: NPK, a menudo esta combinación de elementos está “enriquecida” con oligoelementos, que son elementos que se encuentran en muy pequeña proporción y que las plantas necesitan pero en pequeña cantidad.

En agricultura convencional el planteamiento es nutrir a las plantas. Tanto es así que son normales desde hace tiempo los sistemas basados en poner las plantas en un sustrato que hace las veces de soporte para las raíces mientras que el agua y los nutrientes necesarios para el crecimiento de las plantas se aportan por medio del riego por goteo.

Este es un método científico y complejo que facilita la automatización y el crecimiento homogéneo de las plantas y sus frutos y reduce al mínimo la necesidad de nada que no aportemos los humanos.

En este tipo de cultivos, normalmente hortícolas, el suelo solo es el soporte físico sobre el que se apoya el correspondiente invernadero. Es un sistema que depende totalmente de los productos químicos que aportes a tus cultivos. Muchos de los tomates que ves en el supermercado están cultivados así, esos invernaderos son literalmente fábricas de comida.

Este seria el caso extremo. En otros tipos de agricultura convencional donde la planta si está en el suelo, el sistema de fertilización es idéntico, a través del goteo se aporta casi todo, pero al estar en contacto con el suelo, las plantas necesitan que este tenga cierta estructura para que circule agua y aire. Los nutrientes no son necesarios ya que serán aportados vía fertirrigación, esparcidos fisicamente por el suelo o pulverizados por vía foliar.

Hay casos de agricultores convencionales que entienden la importancia del suelo en la agricultura. Aportan los fertilizantes químicos para alimentar a las plantas, pero también aportan algo de estiércol al campo, lo que nunca viene mal.

En la inmensa mayoría de casos, en agricultura convencional, el suelo permanece desnudo y se eliminan las hierbas adventicias o espontáneas en cuanto se puede, Bien labrando bien con herbicidas. En función de los costes se harán más pasadas de herbicida o labrado.

En los últimos años se ha extendido en agricultura convencional la práctica de dejar hierba entre las calles de los frutales para mejorar la biodiversidad y proporcionar hábitat a la fauna auxiliar, no van mal encaminados.



Fertilización en agricultura ecológica


Si eres un agricultor@ veteran@ y vienes del sistema convencional seguramente tienes el chip de que has de alimentar a la planta, y aportas abono orgánico para alimentar tus calabazas o berenjenas.

Sin embargo, en agricultura ecológica la estrategia de fertilización debe ser alimentar al suelo. El objetivo es lograr un suelo rico en nutrientes y con una estructura optima. Con un suelo rico en materia orgánica conseguirás todos los elementos necesarios para que tus plantas crezcan sanas, el suelo y los microorganismos que viven en el proveerán todo lo necesario para el crecimiento de estas, tal como ocurriría en un ecosistema natural.

Si tu suelo está compactado, tiene poca materia orgánica, está erosionado o es muy arenoso tus plantas lo notarán y no crecerán igual de bien que con un suelo fértil. Serán más débiles y propensas a enfermedades.

Muchos agricultores veteranos reconocen que cuando plantas en un suelo que ha estado abandonado durante años los cultivos crecen perfectamente, sin necesitar nada. La naturaleza nos está enseñando el camino.

Los organismos vivos representan una pequeñísima fracción de la masa total del suelo pero son el corazón del suelo, sin ellos no hay vida. Se sabe que son organismos sensibles a las alteraciones del mismo, producidas por ejemplo cuando aportamos fertilizantes químicos, fungicidas o herbicidas.

Estos organismos se relacionan entre ellos y con las plantas de forma compleja, estableciendo intercambios de materia, nutrientes y energía. Viven, mueren, se reproducen y al morir alimentan a otros organismos, en una sucesión intrincada y diversa. Además tienen un papel clave en el desarrollo de la estructura del suelo y de las moléculas húmicas que son claves en la formación de un suelo estable.

Los aportes de materia orgánica como residuos vegetales, compost de residuos orgánicos o el estiércol de animales es la base de la fertilización en los sistemas orgánicos. Si quieres mantener o mejorar el suelo de tu huerto debes aportar materia orgánica cada año, ya que cada año estás produciendo cosechas que extraen nutrientes de ese suelo.

lombriz de tierra

Lombriz en la huerta de las Quinchas, sacada al descubierto mientras usaba la azada.


Como proteger el suelo de tu huerto

Fíjate en el desierto donde no hay una sombra, o en un solar de tierra compactado por los coches, son hábitats hostiles donde crecen muy pocas plantas. Sin embargo en casi cualquier trozo de tierra o resquicio entre el asfalto, aparecerán especies vegetales que crecen y lo cubren.

La naturaleza es tan sabia que tiene a esas trabajadoras incansables ocupadas en llenar cualquier espacio de suelo vacío. Son plantas pioneras, crecen de la nada, necesitan poca agua, nutrientes o espacio. Se desarrollan y florecen rápido, preparando sus semillas para ser dispersadas cuanto antes.

Los agricultores suelen odiarlas, son la verdolaga, la correhuela, la grama o el cenizo..capaces de invadir tu huerto a poco que lo descuides. A cambio prosperan dónde a otras les cuesta, te enseñan que tipo de suelo tienes y protegen cada centímetro de suelo libre de la radiación solar.

Estas especies nos están enseñando una lección básica: un trozo de tierra desnudo va a ser ocupado y cubierto por plantas a menos que las matemos, y eso ya os digo que requerirá de un esfuerzo continuo.

Aprendamos por tanto de esta lección, si la naturaleza ha evolucionado para mantener cubierto el suelo, ¿no deberíamos nosotros hacer lo mismo?

Cubrir el suelo es la mejor manera de protegerlo.

Incluso en el terreno más hostil para la vida, como en esta cancha abandonada de cemento, las plantas pioneras encontrarán un resquicio para germinar y crecer.


Cómo cubrir el suelo

1- Plantas cultivadas

Si plantamos hortalizas, por ejemplo tomates, aprovechemos los huecos que dejamos entre ellos para poner cultivos que crezcan más rápido como rabanitos o lechugas. Estas plantas de crecimiento más rápido cubrirán el suelo hasta que las plantas de tomate sean más grandes y en ese momento podremos sustituirlas por algún tipo de acolchado orgánico o mulch.

tomates y cañas

Caballones con tomate valenciano, lechuga maravilla de verano y albahaca de hoja ancha, entre ellos fuí amontonando las hierbas que salían . Un método que me ha funcionado muy bien para mantener la humedad en este verano tan seco.


2- Utilizar plantas perennes.

Este sistema lo puedes emplear en un espacio pequeño de tu huerto, el resto del espacio lo necesitaras para los cultivos anuales. En mi caso tengo dos tablas cubiertas con fresas, las fresas son el almuerzo en determinadas épocas del año, mantienen el suelo protegido y proporcionan refugio a muchísimos seres vivos, aunque voy controlando hasta cierto punto el resto de especies que van saliendo, la verdad es que se ha convertido en una amalgama de especies en las que predominan las fresas.

planta de calabaza con flores amarillas

Las calabazas son cultivos anuales, que en mi zona se siembran en abril y se recogen en octubre, se extienden tanto que mucha gente las planta como un sistema de cobertura vivo.


3-Dejar que el suelo se cubra de forma natural.

Imagina que no vas a cultivar toda tu huerta esta temporada, o la vas a dejar en reposo unos meses porque te coges vacaciones. ¿Que vas a hacer labrar la huerta y dejarla desnuda?, recuerda lo que la naturaleza va a hacer, en 2-3 semanas la tendrás cubierta de nuevo por hierbas adventicias. Es mejor idea no hacer nada, dejarla con esas hierbas que están protegiendo y enriqueciendo el suelo. Ya lo labraras cuando vayas a poner tus hortalizas, además ahorrarás tiempo, esfuerzo y dinero.

flores rosas y blancas

Flores silvestres y plantadas en la huerta de Jose María. Aunque parezca caótico, la naturaleza tiene sus propios mecanismos y en ella la función prevalece sobre el orden visual humano. En poco tiempo cualquier hueco se cubrirá con todo tipo de organismos.


4-Cubrir el suelo con algún tipo de acolchado.

Mantener el suelo cubierto con residuos vegetales orgánicos proporciona protección frente al sol, alimento para los seres descomponedores de materia orgánica, retención del agua de lluvia y un aporte de materia orgánica que siempre es bienvenido.

El acolchado no es tan bueno como mantener una cubierta viva, ya que aunque es un producto orgánico y se va a descomponer, las plantas no están vivas, interactuando con los otros seres vivos que viven en tu suelo. Por suerte los acolchados orgánicos son imperfectos y seguro que aparecen algunas plantas, demostrando una vez más su gran adaptación a condiciones difíciles de germinación y crecimiento.

La tabla donde planté cebollas es muy arenosa. La he cubierto de pinocha que saque de un camino donde se acumula en abundancia. Por debajo de la pinocha ya estaba toda cubierta por vegetación espontánea, y así quedará hasta que plante algo en primavera.


5- Sembrar un abono verde.

Llamamos abono verde a plantas que sembramos intencionadamente ya que de alguna manera aportan nutrientes al suelo, bien porque generan mucha masa foliar o radicular bien porque fijan nitrógeno atmosférico o porque extraen nutrientes de zonas profundas y los ponen disponibles para las plantas con raíces mas superficiales.

Con respecto al abono verde casi todos los expertos coinciden. Funciona y muy bien. Protege el suelo, aporta carbono y nitrógeno, mejora la biodiversidad y la actividad biológica.

A cambio ten en cuenta que tendrás  que preparar la tierra, sembrarlo, segarlo e incorporarlo al suelo.

Sembrar un abono verde debería ser una práctica habitual en tu huerto, de forma cíclica, cada cierto tiempo, deja algunos trozos del huerto cubiertos con un abono verde, la tierra te lo agradecerá y tus cultivos responderán de forma muy positiva cuando vuelvas a plantar allí.

Habas y abono verde cubriendo la Huerta de las Quinchas este invierno pasado.


Conclusión

El suelo es la base de la pirámide ecológica en tu huerto, la biodiversidad empieza allí, y es la clave para que el resto del sistema funcione.

La estrategia de fertilización o abonado en un huerto ecológico pasa por entender que lo que alimentamos es el suelo y que lo que tenemos que conseguir es esté vivo, ahí es donde todos nuestros esfuerzos deben dirigirse.

Todas las opciones para proteger el suelo pasan por una premisa, hay que protegerlo de la luz solar directa lo mejor posible, intentando cubrirlo con plantas vivas o residuos orgánicos, dando prioridad a las plantas cultivadas pero teniendo en cuenta la necesidad de mantenerlo cubierto.

En mi caso, este otoño invierno no voy a plantar toda la huerta, pero si la voy a cubrir toda, y para ello voy a usar todos los métodos que te he contado en el post.

Sembraré habas y plantaré lechugas junto a ellas, tengo algunas tablas cubiertas con fresas, en otras acumulo los restos de las cosechas que va muriendo, un par las he cubierto con hojas y pinocha, y el resto lo sembrare de una mezcla de cereal y leguminosa.

Esta variedad de métodos me permitirá cubrir y por tanto proteger el suelo de la huerta, aprovechando al máximo mi tiempo y los recursos que tengo disponibles.

En tu caso utiliza lo que tengas a mano o te resulte mas cómodo según tus circunstancias, bien sea utilizar un acolchado orgánico porque tienes mucho a tu disposicion bien sea sembrar un abono verde porque tienes una desbrozadora y motocultor que harán esta tarea mas fácil.


Daniel Belenguer

Fotógrafo profesional durante 15 años, naturalista desde niño e Ingeniero Técnico Agrícola de formación. En bancal.org cuaja todo ese bagaje de trabajos e intereses diversos. La naturaleza, siempre presente, es el nexo que los une. Conoce algo más de mí a través de la web o el canal de YouTube.

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